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septiembre 12, 2013

José A. León: ejemplo para la juventud

La entrevista hecha a José León Asensio, publicada este domingo 8 de septiembre en el Listín Diario, no tiene desperdicios. En mi opinión, es una cátedra de cómo debe actuar un empresario en un escenario como el dominicano, en el cual, la gente que piensa que la única forma de llegar a la meta económica trazada es la “trampa”, está carente de principios éticos y morales. Y aunque llegue tendrá que bajar la cabeza cuando la señalen o cuando la sociedad repudie a sus hijos y nietos.

“La corrupción corroe, destruye los principios, los valores y las reglas del juego. Y ese es uno de los grandes retos que tiene el presidente Danilo Medina en su gobierno, pero para eso necesita la colaboración de todos, para respaldar cualquier decisión cuando trate de corregir esa esfera en la que se mueve”, dijo León Asensio, según la entrevista.

Este empresario, ahora retirado después de 53 años como uno de los líderes del Grupo E. León Jimenes, pasó la antorcha a sus descendientes de la tercera generación, gracias a la confianza que les tiene y a la unidad familiar que prevalece, contrario a otros consorcios familiares que el dinero ha dividido.

Esa tercera generación, es decir, los nietos de Eduardo León Jiménes, son los hijos de los cuatro hermanos que trabajaron en la empresa: Eduardo, Fernando, Guillermo y el propio José. La mayor era Carmen Rosa, pero ella se dedicó a otro tipo de labores. “Nosotros somos una familia unida y cada uno de mis hermanos está representado en el Consejo del Grupo León Jimenes; y hay otros siete miembros de mucha calidad humana y profesionalidad que fueron elegidos por la familia, con quienes tienen muy buena relación”. Las siete ramas están representadas en el Consejo Familiar, no grupo León Jimenes. Ese consejo es que maneja todos los asuntos de familia.

Hay dos principios sólidos que se han mantenido en la familia León Jimenes: actuar con humildad y dar un trato justo a los demás, respetando las leyes. Muestra de ello es que los empleados de sus empresas quieren que sus hijos “sólo trabajen con nosotros”, dijo José en la entrevista.

Los jóvenes de hoy, principalmente aquellos que son emprendedores y tienen la vista fija en el progreso, deberían meterse bien en la cabeza que “la corrupción es dañina para todos, y quien pueda controlarla está en el deber de hacerlo para que el país pueda avanzar y entrar en el mundo globalizado, competitivo y dinámico, sin que ello implique hacer trampa y tácticas maliciosas de enriquecimiento”.

José León Asensio es un ser humano fuera de serie: amable, solidario, trabajador incansable, educado, que sabe apreciar el valor de la amistad, igual que toda su familia.

En la empresa, con casi tres mil empleados y obreros, hay muchos que llevan el nombre de José. Pero cuando se dice “don José”, no hay que mencionar su apellido, pues todos saben a quién se refieren.

Junto a sus hermanos transformó el negocio familiar de una modesta fábrica de cigarros en uno de los grupos industriales y comerciales más grandes y admirados del país. Pero además fue el primer dominicano graduado en una institución norteamericana en administración con especialidad en el área de Mercadeo. Cursó el bachillerato en Taft School (Watertown, Connecticut) y realizó sus estudios universitarios en el Babson Institute (Wellesley, Massachusetts, Estados Unidos de Norteamérica). Su preparación académica se convirtió en la base para llegar a desempeñar posiciones de gran trascendencia profesional.

Ha sido presidente de Cervecería Nacional Dominicana; y es presidente de Grupo León Jimenes, de la Fundación Eduardo León Jimenes, del Centro León y de la Emisora Raíces. Su capacidad de servicio le ha dado la oportunidad de trabajar como miembro distinguido de un importante grupo de organizaciones empresariales, comunitarias y deportivas.

Me siento muy orgulloso de ser amigo de José Augusto León Asensio, desde hace casi 45 años, durante los cuales siempre nos hemos mantenido en contacto, sin que esto signifique que nos estamos poniendo viejos. ¿Viejo quién? Viejo es el recuerdo de la empresa fundada por su padre, cuyos descendientes mantienen viva y joven su memoria.

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